Que te acompañen más tiempo.
Seis hábitos para cuidar la forma, las correas y el acabado de tus sandalias.

01 · Limpia sin maltratar
Retira polvo y arena con un paño o cepillo suave. Usa jabón suave cuando sea adecuado para el material; evita productos abrasivos y no frotes con fuerza los estampados.
02 · Deja secar al aire
Después de limpiar o usar, deja que el par se seque completamente. Evita calor directo y secados rápidos que puedan alterar su forma.
03 · Guarda con cuidado
Elige un lugar fresco y seco, alejado del sol directo. Una bolsa de tela o una caja protege del polvo; guarda únicamente calzado seco.
04 · Atiende el desgaste
Revisa suelas, uniones y correas. Si algo se afloja, se agrieta o pierde su forma, consulta si puede repararse o conviene sustituir el par.
05 · Alterna tus pares
Rotar el calzado reparte el uso y da tiempo para ventilarlo. Evita concentrar todo el desgaste en el mismo par.
06 · Respeta cada material
Hule, EVA y tela necesitan atención distinta. Confirma qué limpiadores o protectores son compatibles; no apliques tratamientos para cuero a materiales diferentes.
Contenido editorial de Grupo MaSa, basado en los temas publicados por Sandarey ↗.
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